Cada producto responde a una necesidad distinta. Aquí te explicamos exactamente qué hace cada uno, para quién es y cómo funciona, sin letra pequeña.
Cobertura a término, al costo más bajo del mercado, con una opción importante: adelantar parte del beneficio si te diagnostican una enfermedad grave, crítica o terminal, mientras aún estás vivo.
Cobertura que nunca vence mientras pagues la prima, con un valor en efectivo garantizado que crece con el tiempo, sin depender del mercado.
Un seguro de vida a término para tu hijo, con la opción de beneficios en vida incluida. No crece como cuenta de inversión: su valor está en garantizar que pueda seguir asegurado el resto de su vida, sin importar qué pase con su salud más adelante, a un costo que se congela desde hoy.
Cobertura de emisión simplificada, generalmente sin examen médico, diseñada para que un funeral nunca se convierta en una carga financiera para las personas que dejas atrás.
Protege tu ingreso mensual si una lesión o enfermedad te impide trabajar. La mayoría de las familias tienen seguro de vida, pero no seguro para cuando quien sostiene la casa sigue viva y no puede trabajar.
Ingreso garantizado para tu retiro. Conviertes ahorro en un pago mensual que llega sin falta, incluyendo traspasos de un 401(k) antiguo o una Roth IRA.
Antes de elegir un producto, vale la pena entender tu propia relación con el dinero. Raíz es una herramienta digital de autoconocimiento financiero, pensada para ese primer paso, el de identidad, antes de construir estructura.
La mayoría de nuestras clientas empiezan con esa misma duda. En una consulta de 20 minutos identificamos qué tiene sentido para tu situación real, sin presión y sin compromiso.
Agenda tu consulta gratuita